La inflación sube un 2,9 % en diciembre, con especial hincapié en los alimentos, una décima menos que en noviembre, según los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística.
El precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó un 3 % interanual, frente al 2,7 % del mes anterior, rompiendo la tendencia de contención observada durante parte del otoño. Productos básicos como los aceites, las frutas o algunos derivados de cereales siguen registrando incrementos que impactan directamente en la cesta de la compra.
Pese a la desaceleración del índice general, los datos confirman que la pérdida de poder adquisitivo sigue siendo un problema estructural. El aumento persistente de los alimentos, incluso en un contexto de menor inflación, mantiene la presión sobre las economías domésticas y condiciona el consumo, especialmente entre las familias con menos capacidad de ahorro.
