La Comisión de Presidencia del Ayuntamiento de Barcelona, impulsada por BComú, ha aprobado una declaración institucional en la que condena la muerte a tiros de una mujer en Minneapolis (Estados Unidos), ocurrida el pasado 7 de enero durante una operación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El texto aprobado por la mayoría de grupos municipales califica el suceso como un uso letal de la fuerza en un contexto de control migratorio que preocupa por sus implicaciones sobre los derechos humanos.
La víctima, identificada como una mujer de 37 años, fue abatida por un agente federal de inmigración durante un operativo en una zona residencial de la ciudad de Minneapolis. Diversas fuentes internacionales han difundido imágenes y testimonios que cuestionan la versión oficial del uso de fuerza y han generado protestas en distintos puntos de Estados Unidos contra las tácticas de los agentes y la política migratoria federal.
El apoyo a la declaración en el Ayuntamiento ha sido transversal entre los grupos progresistas y de gobierno local, que han subrayado la importancia de denunciar internacionalmente este tipo de hechos y de defender el respeto a la vida y los derechos fundamentales en cualquier parte del mundo. El Partido Popular se ha abstenido y Vox ha sido el único grupo que ha votado en contra de la iniciativa.
La condena de Barcelona se inscribe en un contexto más amplio de críticas y movilizaciones tras el suceso en Minneapolis, donde organizaciones sociales, activistas y autoridades locales han reclamado investigaciones independientes y un replanteamiento de las tácticas federales de control migratorio, que en los últimos tiempos han generado tensiones y enfrentamientos en varias ciudades de Estados Unidos.
