Según los datos más recientes publicados por el Institut d’Estadística de Catalunya (Idescat), la proporción de personas en riesgo de pobreza o exclusión social en Cataluña alcanzó el 24,8 % en 2025, una subida de ocho décimas respecto a 2024. Esta tasa se calcula mediante el indicador AROPE, alineado con los objetivos de la Unión Europea para 2030 e incluye a quienes se encuentran en riesgo de pobreza, privación material y social severa o baja intensidad laboral en el hogar.
El desglose de los componentes muestra que el riesgo de pobreza afectó al 18,9 % de la población catalana en 2025, un incremento de 1,5 puntos respecto al año anterior, mientras que la proporción de personas con privación material y social severa fue del 8,9 %, tres décimas más que en 2024.
Los menores de 16 años registraron una tasa especialmente elevada, llegando al 36,1 %, lo que indica que la infancia y adolescencia están entre los colectivos más expuestos a la vulnerabilidad económica. Para otros grupos, la tasa entre personas jubiladas fue del 13,1 %, y entre quienes se encuentran desempleadas alcanzó el 55,2 %, reflejando brechas significativas según edad y situación laboral.
Los datos también revelan diferencias según el origen: el 48,6 % de las personas extranjeras se sitúa en riesgo de pobreza o exclusión social, frente al 17,2 % de quienes tienen nacionalidad española, lo que pone de manifiesto persistentes desigualdades estructurales en la comunidad.
