Los CAP pueden perder presupuesto si prescriben demasiados días de baja laboral

Los centros de atención primaria pueden ver reducido su presupuesto si sus profesionales prescriben más días de baja laboral de los considerados “adecuados” por el sistema. El criterio económico introduce presión sobre la gestión clínica y genera malestar entre sanitarios.

Los CAP pueden perder presupuesto si prescriben demasiados días de baja laboral

Los centros de atención primaria (CAP) de Catalunya pueden ver reducido su presupuesto si sus profesionales prescriben más días de baja laboral de los que establecen los indicadores del sistema sanitario. El mecanismo vincula parte de la financiación a objetivos relacionados con la gestión de la incapacidad temporal y afecta a la actividad de los equipos médicos que tramitan bajas por enfermedad común o accidente no laboral.

El modelo forma parte de los contratos programa entre el Servei Català de la Salut (CatSalut) y los equipos de atención primaria, que incluyen una serie de indicadores de cumplimiento vinculados a incentivos económicos. Entre ellos figura el control de la duración media de las bajas laborales, con parámetros que comparan la práctica de cada centro con estándares predefinidos. Si se superan los umbrales marcados, el centro puede dejar de percibir una parte de la financiación variable.

Profesionales de la atención primaria han expresado preocupación por el impacto que este sistema puede tener en la autonomía clínica. Señalan que la duración de una baja depende de factores médicos, sociales y laborales, y que introducir objetivos presupuestarios puede generar presión indirecta sobre las decisiones asistenciales. Algunos equipos consideran que el indicador no siempre refleja la complejidad de los casos ni las condiciones laborales de las personas atendidas.

Desde la administración sanitaria se enmarca el mecanismo en las políticas de eficiencia y evaluación de resultados del sistema público de salud. El objetivo declarado es homogeneizar prácticas y evitar desviaciones significativas en la duración de las incapacidades temporales. El debate se produce en un contexto de sobrecarga en la atención primaria y de incremento de las bajas laborales en los últimos años, especialmente tras la pandemia.

Scroll al inicio