El salario del rey Felipe VI ha aumentado un 15% en 2026, hasta situarse en 290.000 euros brutos anuales, de acuerdo con el presupuesto asignado a la Casa Real para este ejercicio. La subida se aprueba este año y supone uno de los mayores incrementos desde el inicio del actual reinado, financiado íntegramente con fondos públicos.
Desde la institución se justifica el aumento por la congelación de la retribución en ejercicios anteriores. La subida queda integrada en la dotación global de la Casa Real, incluida en los Presupuestos Generales del Estado, en un momento en el que otras partidas sociales continúan bajo presión y muchas familias siguen ajustando gastos básicos.
El incremento contrasta con la situación de amplios sectores de la población, que encadenan años de encarecimiento de la vivienda, subida de alimentos y energía y salarios que crecen por debajo del coste de la vida. Los últimos datos oficiales muestran que las rentas más bajas han sido las más golpeadas por la inflación acumulada, sin una recuperación proporcional de sus ingresos.
La actualización del sueldo del jefe del Estado se suma a otros ajustes institucionales aprobados este año y reabre el debate sobre las prioridades del gasto público, especialmente en un contexto de emergencia habitacional y desigualdad creciente, donde la brecha entre las retribuciones de las altas instituciones y la realidad cotidiana de la mayoría social continúa ampliándose.
