El mercado del alquiler en Catalunya vive un cambio significativo tras el fuerte incremento del alquiler de temporada. Según datos difundidos este 28 de febrero, el número de contratos bajo esta modalidad se ha multiplicado por cuatro en los últimos tres años, lo que supone un aumento del 340 %. Actualmente, el alquiler de temporada ya representa el 16 % del total de contratos firmados en el territorio.
Este crecimiento se produce en paralelo a la aplicación de límites de precio en las zonas declaradas como mercado tensionado, donde el alquiler habitual está regulado. A diferencia de estos contratos residenciales, el alquiler de temporada no está sujeto a los mismos topes, lo que ha generado un desplazamiento de parte de la oferta hacia esta modalidad.
El resultado es una reducción relativa del parque de vivienda destinado a alquiler habitual. Diversos análisis apuntan a que muchos propietarios optan por contratos temporales por su mayor flexibilidad y rentabilidad, especialmente en ciudades como Barcelona y su área metropolitana, donde la demanda de vivienda sigue siendo elevada.
En un contexto de escasez de oferta y precios altos, el auge del alquiler de temporada introduce un nuevo elemento de tensión en el mercado. Los datos reflejan un cambio estructural en la tipología de contratos que se firman en Catalunya, con impacto directo en el acceso a vivienda estable para residentes.
