El Congreso rechazó hace doce días el decreto del Gobierno que permitía intervenir los precios de productos básicos en situaciones de emergencia o catástrofe. La iniciativa fue tumbada tras el voto en contra de PP, Vox y Junts. La votación se produjo en un contexto marcado por los efectos de la DANA en varias zonas del país y por la volatilidad de los precios energéticos.
La medida planteaba habilitar al Ejecutivo para fijar límites temporales a determinados precios cuando se produjeran emergencias que afectaran al suministro o al acceso a bienes esenciales. El objetivo era evitar incrementos bruscos derivados de crisis climáticas, desastres naturales o alteraciones graves del mercado que repercutieran directamente en los consumidores.
En los días posteriores al rechazo parlamentario, los precios han registrado subidas significativas en varios suministros básicos. La electricidad ha aumentado alrededor de un 52%, el gas ha experimentado incrementos cercanos al 30% y los combustibles han subido más de 30 céntimos por litro en una sola jornada, lo que supone aproximadamente un 20% de aumento en un solo día.
El encarecimiento de la energía coincide con el momento posterior a la votación parlamentaria. Hace doce días, PP, Vox y Junts tumbaron el decreto que permitía al Gobierno regular los precios en situaciones de emergencia, una herramienta diseñada para limitar subidas extraordinarias en momentos de crisis. Desde entonces, el aumento de los precios se ha trasladado directamente a la factura energética de hogares y consumidores.
