El PSC frena el impuesto catalán a los cruceros tras la presión del sector turístico

El PSC ha decidido pausar el nuevo impuesto catalán a los cruceros vinculado a las emisiones de CO₂ tras la presión del sector turístico y portuario. La medida frenaba el impacto ambiental del turismo de cruceros en ciudades como Barcelona, uno de los puertos con más tráfico de Europa.

El PSC frena el impuesto catalán a los cruceros tras la presión del sector turístico

El Govern de Catalunya ha decidido pausar la aplicación del nuevo impuesto a los cruceros vinculado a las emisiones de CO₂ que generan estos barcos durante su actividad turística. La medida, impulsada inicialmente como parte de las políticas climáticas y fiscales del ejecutivo catalán, ha quedado congelada tras las presiones del sector turístico y portuario.

El impuesto planteaba introducir un recargo específico dentro de la tasa turística para los pasajeros de cruceros con el objetivo de compensar el impacto ambiental de este tipo de transporte. Los cruceros están señalados como una de las principales fuentes de contaminación atmosférica en ciudades portuarias, debido al uso de combustibles pesados y a las emisiones generadas mientras los barcos permanecen atracados.

El PSC ha optado por detener temporalmente la tramitación del impuesto después de las críticas expresadas por el sector turístico, que alertaba de posibles efectos sobre la competitividad del puerto de Barcelona y sobre la llegada de cruceros a la ciudad. Esta decisión supone frenar una medida que buscaba incorporar criterios ambientales en la fiscalidad turística.

Barcelona es uno de los principales puertos de cruceros del Mediterráneo y concentra cada año millones de pasajeros de este tipo de turismo. En los últimos años, diferentes entidades vecinales y organizaciones ambientales han reclamado medidas para limitar el impacto ambiental de esta actividad y reducir las emisiones contaminantes asociadas al tráfico de cruceros.

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