El precio medio de la vivienda sube un 7,4% en 2025 y mantiene la tendencia al alza a lo largo de 2026, según las previsiones de Sociedad de Tasación. El incremento responde principalmente al desequilibrio entre la oferta disponible y una demanda que se mantiene elevada, especialmente en los principales núcleos urbanos.
El informe señala que el crecimiento de precios se ha producido de forma generalizada en todo el territorio, aunque con mayor intensidad en las grandes ciudades y zonas con mayor presión inmobiliaria. La falta de vivienda nueva disponible continúa siendo uno de los factores clave, junto con el aumento de los costes de construcción y la limitada capacidad de producción del sector.
A pesar del contexto de tipos de interés elevados durante parte del año, la demanda ha mostrado una notable resistencia. Sociedad de Tasación apunta que la mejora progresiva de las condiciones de financiación y la estabilización del mercado hipotecario están contribuyendo a sostener el ritmo de compraventas.
De cara a 2026, el escenario apunta a nuevas subidas de precios, aunque con un posible ritmo más moderado. La evolución del mercado estará condicionada por factores como la política monetaria, la capacidad de generación de nueva oferta y la evolución de la economía, que seguirán determinando el acceso a la vivienda en los próximos meses.
El encarecimiento sostenido de la vivienda refuerza la necesidad de políticas públicas que regulen el mercado, incrementen la oferta asequible y garanticen el acceso a un derecho básico. Distintos actores sociales y del ámbito de la vivienda señalan que, sin medidas estructurales, la tendencia al alza puede seguir ampliando las dificultades de acceso para amplias capas de la población.
