Los directores de varias escuelas públicas de Barcelona han abierto la puerta a una dimisión en bloque ante el aumento de la carga burocrática y la falta de recursos para gestionar los centros. La situación, que se ha intensificado en los últimos meses, ha generado malestar entre los equipos directivos, que aseguran que las tareas administrativas están desbordando su capacidad de trabajo y afectando al funcionamiento ordinario de las escuelas.
Las direcciones denuncian que, en los últimos años, se han incrementado las obligaciones administrativas sin que se hayan reforzado las plantillas ni los recursos de apoyo. Esta situación obliga a los equipos a dedicar una parte creciente de su jornada a tareas de gestión, en detrimento del liderazgo pedagógico y el seguimiento educativo del alumnado.
Según trasladan representantes del colectivo, el problema no es puntual sino estructural. Aseguran que la falta de personal administrativo en los centros y la complejidad de los procedimientos burocráticos están generando un desgaste sostenido. Algunos equipos directivos ya han trasladado formalmente su malestar a la administración educativa.
Desde el ámbito institucional, se reconoce la existencia de tensiones en la gestión de los centros, aunque se subraya que se están estudiando medidas para aliviar la carga administrativa. Mientras tanto, el posible escenario de dimisiones en bloque pone en alerta al sistema educativo público de la ciudad, ante el impacto que tendría en el funcionamiento de los centros.
El conflicto evidencia las dificultades de gestión en el ámbito educativo bajo el actual gobierno municipal, donde la falta de coordinación institucional y de refuerzo de recursos está agravando una situación ya tensionada en la escuela pública, sin que hasta ahora se hayan desplegado respuestas efectivas para revertirla.
