Catalunya permitirá que Barcelona pueda elevar hasta los 30 euros la tasa que pagan los cruceristas que hacen escala en la ciudad durante menos de 12 horas. PSC, ERC y Comuns han alcanzado un acuerdo para modificar la ley de acompañamiento de los Presupuestos de 2026 y aumentar de 8 a 24 euros el límite del recargo municipal que pueden aplicar los ayuntamientos. La medida responde al crecimiento sostenido de este tipo de turismo y a la presión que genera sobre una ciudad que en 2025 registró un nuevo récord de 3,99 millones de pasajeros de cruceros.
El incremento se plantea como una suma de dos conceptos. Por un lado, el recargo municipal podría pasar hasta los 24 euros por crucerista. Por otro, se mantendrían los 6 euros del Impuesto sobre las Estancias en Establecimientos Turísticos que recauda la Generalitat. En total, cada visitante de crucero en escala podría llegar a pagar 30 euros por pasar unas horas en Barcelona.
La medida no podrá aplicarse antes de 2027, ya que debe incorporarse a las nuevas ordenanzas fiscales del Ayuntamiento. Antes también deberá concretarse si el incremento se aplica de golpe o de forma progresiva, como ya ocurrió con otras subidas de la tasa turística en la ciudad. Los Comuns han pedido que el recargo se active “cuanto antes mejor”, mientras que ERC ha planteado que la nueva recaudación, estimada en unos 20 millones de euros, pueda destinarse a bonificar comedores escolares.
El aumento de la tasa se suma a otras medidas anunciadas para reducir el peso de los cruceros de escala en Barcelona. El gobierno municipal ha situado esta política dentro del objetivo de pasar de siete a cinco terminales de cruceros en 2030. El teniente de alcaldía Jordi Valls ha defendido que la iniciativa sigue la línea de otras ciudades portuarias como Venecia o Dubrovnik, que han buscado más control sobre la actividad de cruceros y sus efectos en la ciudad.
