Barcelona climatiza 84 escuelas públicas, siendo este número insuficiente

Barcelona cerrará 2026 con 84 centros educativos públicos climatizados gracias al Pla Clima Escola y a fondos de la tasa turística. El objetivo municipal es adaptar 170 centros antes de 2030 y proteger a 55.000 alumnos del calor extremo.

Barcelona climatiza 84 escuelas públicas

Barcelona cerrará 2026 con 84 centros educativos públicos climatizados a través del Pla Clima Escola, una iniciativa municipal financiada en parte con fondos de la tasa turística. La medida supone un avance frente al impacto del calor extremo en las aulas, pero queda lejos de cubrir las necesidades del conjunto de la red pública: el objetivo municipal es llegar a 170 centros antes de 2030, por lo que casi la mitad seguirá pendiente tras esta primera fase.

El despliegue se ha desarrollado de forma progresiva desde 2024. Ese año se climatizaron 24 centros, en 2025 se añadieron otros 30 y durante 2026 se incorporarán 30 más. En total, la primera fase habrá supuesto más de 56 millones de euros ejecutados dentro de un presupuesto global de 100 millones. Aun así, la planificación deja 86 centros educativos públicos a la espera de una adaptación completa durante los próximos años.

El programa incorpora sistemas de aerotermia, placas fotovoltaicas, mejoras en la ventilación, renovación de ventanas, aislamiento térmico, persianas, toldos y zonas de sombra. El objetivo es reducir la temperatura en las aulas, mejorar el confort del alumnado y del profesorado y avanzar en la descarbonización de los equipamientos educativos. La actuación es especialmente relevante en edificios antiguos, donde las condiciones térmicas se han deteriorado con episodios de calor cada vez más intensos.

La financiación procede en parte de la tasa turística, uno de los principales ingresos del Ayuntamiento de Barcelona. El uso de estos recursos permite vincular la presión turística con inversiones en servicios públicos, pero el ritmo de ejecución sigue siendo una de las cuestiones centrales. En un contexto en el que el calor extremo afecta cada vez más al rendimiento, la concentración y la salud de niños, niñas y docentes, 84 escuelas climatizadas son un primer paso, pero no una respuesta suficiente para el conjunto del sistema educativo público.

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