La Guardia Urbana multa a un grupo de amigos tras despedirse en la calle después de un concierto

Un grupo de amigos denuncia que la Guardia Urbana de Barcelona les impuso una multa cuando se despedían tras un concierto. Aseguran que varios agentes se burlaron de su acento de Lleida y les dijeron que "eso les pasaba por votar a quien habían votado". El caso ha generado polémica.

La Guardia Urbana multa a un grupo de amigos tras despedirse en la calle después de un concierto

Un grupo de amigos ha denunciado que fue multado por la Guardia Urbana de Barcelona mientras se despedía en la calle tras asistir a un concierto. Los hechos, publicados este viernes por RAC1, habrían ocurrido cuando el grupo permanecía unos minutos en la vía pública antes de marcharse. Los afectados sostienen que la actuación policial estuvo acompañada de comentarios despectivos sobre su procedencia y su forma de hablar.

Según el testimonio de los denunciantes, varios agentes se burlaron de su acento de Lleida y llegaron a afirmar que «eso les pasaba por votar a quien habían votado». Los jóvenes consideran que estas manifestaciones fueron improcedentes y que la intervención fue más allá de la mera aplicación de la normativa municipal.

Los afectados explican que únicamente estaban despidiéndose tras el concierto y que no protagonizaban altercados ni comportamientos violentos. Aun así, aseguran que recibieron una sanción administrativa, motivo por el que han decidido hacer pública su versión de los hechos.

La información ha generado repercusión en redes sociales y vuelve a situar el foco sobre la actuación de los cuerpos policiales en el espacio público y la importancia de que cualquier intervención se desarrolle con neutralidad institucional y respeto a los derechos de las personas, especialmente cuando existen denuncias por comentarios de carácter político o discriminatorio.

Casos como este vuelven a poner el foco en la importancia de que cualquier actuación policial se ajuste a los principios de imparcialidad, proporcionalidad y respeto a los derechos fundamentales. Las administraciones públicas cuentan con mecanismos de control y rendición de cuentas para garantizar que situaciones denunciadas como esta puedan esclarecerse y que la ciudadanía mantenga la confianza en unas instituciones que deben servir a todas las personas por igual.

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