El incendio de Aiguamúrcia obliga a evacuar varios núcleos y confina a 2.500 personas

El incendio forestal de Aiguamúrcia ha obligado a evacuar preventivamente a 220 vecinos de Querol y mantiene confinadas a unas 2.500 personas. El fuego ha afectado unas 142 hectáreas y los Bombers trabajan para evitar nuevas reactivaciones.

El incendio de Aiguamúrcia obliga a evacuar varios núcleos y confina a 2.500 personas

El incendio forestal declarado el domingo 12 de julio en la Vall d’Infern, dentro del término municipal de Aiguamúrcia, ha obligado este lunes a evacuar preventivamente a 220 vecinos de varias urbanizaciones y viviendas aisladas de Querol. El fuego se extiende entre las comarcas del Alt Camp y el Baix Penedès y mantiene confinadas a unas 2.500 personas por la proximidad de las llamas y la acumulación de humo.

Las evacuaciones afectan a las urbanizaciones de Ranxos de Bonany y Can Llenas, además de las masías de Cal Joan de la Costa y Cases de Romanill. Protección Civil envió un aviso ES-Alert para organizar la salida de la población y habilitó un espacio de acogida en Vila-rodona, donde fueron atendidas 67 personas. El resto se trasladó a viviendas de familiares o a sus residencias habituales.

El incendio ha afectado provisionalmente unas 142 hectáreas, principalmente de superficie forestal, y tiene un potencial estimado de hasta 2.000 hectáreas. Más de 270 efectivos, una setentena de vehículos terrestres y seis medios aéreos participan en las labores de extinción. El municipio de Querol concentra la mayor parte de la superficie quemada, con alrededor de 80 hectáreas afectadas.

Los Bombers han logrado delimitar aproximadamente el 95% del perímetro, aunque el incendio continúa activo. La entrada de viento de marinada ha provocado varias reactivaciones dentro de la zona quemada y obliga a mantener una vigilancia intensiva. La carretera T-244 permanece cortada entre Querol y Aiguamúrcia, mientras los equipos de emergencia trabajan para estabilizar el fuego durante la tarde o la noche del lunes.

Los incendios forestales son uno de los principales riesgos del verano, especialmente durante episodios de calor extremo, sequía y viento. Para reducir el peligro, es fundamental evitar arrojar colillas, hacer fuego o utilizar herramientas que puedan generar chispas cerca de zonas forestales, así como respetar las restricciones de acceso y las indicaciones de los servicios de emergencia. La prevención y la responsabilidad colectiva son esenciales para proteger a la población, los ecosistemas y el territorio.

Scroll al inicio