Un nuevo análisis de la red científica World Weather Attribution (WWA) alerta de que las aguas que rodean Europa se están calentando más rápidamente que el clima global, con el Mediterráneo entre las regiones más afectadas. El estudio, publicado el 19 de agosto, concluye que el cambio climático causado por las emisiones humanas es el principal responsable de unas temperaturas marinas que este verano han vuelto a alcanzar valores récord. En el Mediterráneo se han registrado anomalías de hasta 6 ºC.
Los datos muestran una aceleración especialmente intensa en el Mediterráneo. Incluso con una estimación conservadora, los científicos calculan que el calentamiento provocado directamente por la actividad humana ha añadido alrededor de 2 ºC a las temperaturas registradas en ambas zonas mediterráneas.
Las olas de calor marinas también ocupan cada vez más superficie. Este año han afectado aproximadamente al 80% del Mediterráneo occidental, frente al 40% que habría sufrido estos episodios en un mundo 1,4 ºC más frío. El aumento de temperatura obliga a numerosas especies a desplazarse hacia aguas más frías y eleva el riesgo de mortalidad masiva entre organismos con menor capacidad para moverse o adaptarse, como corales, esponjas y macroalgas.
La alteración de las temperaturas está modificando además las cadenas alimentarias y la distribución de las especies, con consecuencias para la biodiversidad, la pesca y la acuicultura. Un Mediterráneo excepcionalmente caliente también aumenta la humedad y dificulta el descenso de las temperaturas nocturnas en las zonas costeras. La mayor evaporación aporta más humedad y energía a la atmósfera y puede intensificar episodios de precipitaciones extremas cuando se producen las condiciones meteorológicas necesarias, un fenómeno que los investigadores relacionan con episodios como las inundaciones de Valencia de 2024.
