La Generalitat gastó alrededor de 3,3 millones de euros en la visita del papa León XIV a Cataluña durante el pasado mes de junio, según un balance interno elaborado por el Departament de Justícia. La cifra incluye tanto la financiación directa de los actos vinculados a la visita como los costes adicionales asumidos por diferentes departamentos del Govern para reforzar la seguridad, la movilidad y la promoción institucional.
La principal partida fue una subvención de 2,8 millones de euros al Arzobispado de Barcelona, destinada fundamentalmente a cubrir los gastos de la vigilia celebrada el 9 de junio en el Estadio Olímpico y el funcionamiento del centro internacional de prensa instalado en Fira de Barcelona. Estos recursos procedieron de la recaudación de la tasa turística, según el convenio firmado entre la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y el Arzobispado.
A esos 2,8 millones se añadieron cerca de 445.000 euros de fondos propios de la Generalitat. El Departament d’Interior destinó 49.536 euros al dispositivo de seguridad, incluidos 39.512 euros para alquilar autobuses destinados al traslado de agentes. Territori gastó otros 27.002 euros en refuerzos de transporte y personal, incluidos servicios adicionales de Ferrocarrils de la Generalitat y del Cremallera de Montserrat.
Otra de las principales partidas correspondió a Presidencia, que destinó 351.855 euros a la campaña institucional Catalunya, terra de trobada. También se contabilizaron unos 11.000 euros para acciones promocionales, además de otros gastos vinculados a la visita, como horas extraordinarias de personal, refuerzos de servicios y 1.794 euros destinados a tres regalos entregados al pontífice. La previsión inicial del coste había sido de 1,6 millones de euros, pero fue aumentando hasta alcanzar los 3,3 millones finales.
