Un menor marroquí de 17 años ha fallecido en un centro de acogida de Ceuta después de sufrir complicaciones derivadas de una diabetes severa. El adolescente había llegado a la ciudad autónoma durante la crisis migratoria del pasado mes de julio y se encontraba bajo la tutela de la administración ceutí, según ha informado elDiario.es.
El joven permanecía en el centro de menores La Esperanza, donde recibía atención y tratamiento por su enfermedad. Según las primeras informaciones, la muerte estaría relacionada con complicaciones asociadas a la diabetes, aunque las circunstancias concretas del fallecimiento deberán ser determinadas por la investigación correspondiente.
La muerte se produce en un contexto de fuerte presión sobre el sistema de protección de menores de Ceuta después de la llegada de un elevado número de personas migrantes durante los últimos meses.
El fallecimiento del adolescente vuelve a situar en el centro del debate la atención sanitaria y las condiciones de acogida de los menores migrantes que llegan solos a España. Organizaciones sociales y entidades de defensa de los derechos de la infancia han reclamado en los últimos años sistemas de protección con recursos suficientes para garantizar una atención adecuada a estos jóvenes.
La muerte de este menor evidencia la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encuentran muchos niños y adolescentes migrantes que llegan solos a las fronteras europeas. Un joven de 17 años con una enfermedad crónica necesitaba una atención sanitaria y un sistema de protección capaces de garantizar su bienestar, independientemente de su origen o situación administrativa. Su fallecimiento pone de relieve las consecuencias humanas de unos sistemas de acogida que, cuando no cuentan con recursos suficientes ni una atención adecuada, pueden dejar desprotegidas a personas que deberían estar bajo una protección reforzada por su condición de menores.
