Luiz Inácio Lula da Silva ha conseguido una remontada histórica en Brasil y ha sido reelegido presidente tras derrotar al ultraderechista Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta de las elecciones celebradas este domingo 25 de octubre. Con el 100 % de las urnas escrutadas, el dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) ha obtenido el 51,79 % de los votos, frente al 48,21 % de su adversario, una diferencia de más de cuatro millones de papeletas.
El resultado supone un cambio respecto a la primera vuelta del 4 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,1 % de los votos, frente al 45 % de Lula. La campaña del presidente se intensificó durante las tres semanas posteriores, con una estrategia de movilización electoral que puso especial atención en quienes se habían abstenido.
Las políticas sociales y las medidas dirigidas a las mujeres han ocupado un lugar destacado en la campaña de Lula. Entre sus iniciativas figuran el aumento del 15 % de la prestación Bolsa Família, que beneficia a unos 20 millones de familias con bajos ingresos, la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos por internet y una garantía económica de hasta seis meses de salario para víctimas de violencia doméstica.
La victoria también tiene consecuencias para el equilibrio político de América Latina, donde Brasil seguirá gobernado por una coalición encabezada por la izquierda. Sin embargo, Lula afrontará su nuevo mandato con un Congreso en el que el Partido Liberal (PL), vinculado a los Bolsonaro, conserva una importante posición de poder. Tras conocerse los resultados, Flávio Bolsonaro anunció que solicitaría la anulación de las elecciones y afirmó que no reconocía el resultado. El Tribunal Superior Electoral brasileño, por su parte, confirmó oficialmente la reelección del presidente con más de 64 millones de votos.
