Barcelona ha alcanzado este verano un nuevo récord de noches tórridas. La estación de Barcelona-Can Bruixa, gestionada por el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat), contabilizó este lunes 17 de agosto su 52ª noche con una temperatura mínima igual o superior a los 25 °C. El dato constituye el valor más alto registrado desde que esta estación comenzó su serie meteorológica hace cuatro décadas.
El registro supera las 51 noches tórridas contabilizadas en 2003, que hasta ahora representaban el máximo de la serie. Por detrás queda también el verano de 2022, cuando Can Bruixa acumuló 46 noches por encima de ese umbral. La comparación con otros años muestra la rapidez del cambio: en 2000, 2007 y 2014, la misma estación no registró ninguna noche tórrida.
Una noche se considera tórrida cuando la temperatura mínima no baja de los 25 °C, cinco grados por encima del umbral utilizado para definir una noche tropical. Estas temperaturas elevadas durante la madrugada reducen la capacidad de los edificios y del espacio urbano para perder el calor acumulado durante el día y dificultan el descanso después de jornadas de altas temperaturas.
El récord se produce en un verano marcado por episodios reiterados de temperaturas extremas en Catalunya. Desde el Meteocat han advertido de que los episodios con temperaturas próximas o superiores a los 40 °C serán cada vez más habituales y han señalado especialmente el aumento del calor nocturno en el litoral y el prelitoral. Barcelona ha registrado durante estas semanas madrugadas con temperaturas que en algunos episodios se han mantenido alrededor de los 28 °C.
El aumento de las noches tórridas es también una de las señales más visibles del avance del cambio climático, que está intensificando y haciendo más frecuentes los episodios de calor extremo.
