Barcelona en Comú ha denunciado este martes el bloqueo del alcalde Jaume Collboni a dos iniciativas destinadas a frenar la especulación inmobiliaria en la ciudad: la prohibición del uso fraudulento del alquiler de temporada y la limitación de las compras de vivienda con fines especulativos. La formación asegura que estas medidas cuentan con respaldo jurídico y que su paralización se produce en un contexto de emergencia habitacional creciente en Barcelona.
Según explica el grupo municipal, el Ayuntamiento dispone desde hace meses de informes legales que avalan la capacidad del consistorio para intervenir en ambos ámbitos, especialmente en zonas declaradas tensionadas. Pese a ello, el gobierno local no ha activado ninguna herramienta concreta para impedir que pisos residenciales se destinen de forma masiva al alquiler temporal ni para frenar la acumulación de viviendas en manos de fondos y grandes propietarios.
Barcelona en Comú subraya que el alquiler de temporada se ha convertido en una vía de escape para esquivar los topes de precios y que su uso se ha disparado en los últimos años, contribuyendo a reducir la oferta de vivienda habitual. Paralelamente, denuncian que las operaciones de compra de edificios y pisos con fines puramente financieros siguen avanzando en distintos barrios, alimentando subidas de precios y procesos de expulsión del vecindario.
La formación recuerda que estas prácticas tienen un impacto directo sobre miles de hogares y reclama que el gobierno municipal pase de los anuncios a la acción. Mientras tanto, sostienen, el bloqueo del alcalde mantiene congeladas medidas que podrían aliviar la presión sobre el mercado del alquiler y proteger el acceso a la vivienda en una ciudad donde la crisis habitacional continúa agravándose.
