El Ayuntamiento de Barcelona y Barcelona en Comú han pactado con el Govern de la Generalitat una hoja de ruta para invertir 400 millones de euros en la rehabilitación de los barrios del Besòs y el Maresme durante los próximos 12 años. El plan incluye la creación de una entidad pública mixta compuesta por administraciones local y autonómica destinada a intervenir en unas 4.500 viviendas que actualmente presentan un estado de degradación significativo.
El acuerdo llega después de que Barcelona en Comú condicionara su apoyo a las ordenanzas fiscales a compromisos concretos en materia de vivienda. Según fuentes del grupo, el plan de regeneración aprobado en 2020 llevaba prácticamente dos años bloqueado, con una ejecución mínima desde 2022 y sin un calendario claro para abordar el grave deterioro de los edificios.
Hasta ahora, las intervenciones se habían limitado a alrededor de 200 viviendas financiadas con fondos europeos, una cifra muy alejada de las necesidades reales del barrio. La nueva entidad pública busca garantizar liderazgo institucional, financiación estable y coordinación entre administraciones, frente a un modelo anterior basado en iniciativas fragmentadas y con escasa capacidad de transformación.
Desde Barcelona en Comú destacan que el pacto supone un cambio de escala y un compromiso sostenido en el tiempo, resultado directo de su insistencia política para que la rehabilitación deje de ser un anuncio y pase a convertirse en una política estructural. El plan pretende asegurar inversiones continuadas, calendarios de obras y recursos técnicos suficientes para mejorar las condiciones de vida de miles de familias del entorno.
