Los Comuns han presentado una iniciativa que pone en el centro de la negociación política la prohibición de la especulación inmobiliaria. Esta propuesta tiene como objetivo frenar la compra de viviendas por parte de grandes fondos y garantizar que el acceso a la vivienda se considere un derecho básico. La medida se perfila como uno de los pilares de su estrategia en los próximos años, en un contexto de creciente dificultad para acceder a la vivienda en Barcelona.
La propuesta de los Comuns nace en respuesta a la creciente preocupación de la ciudadanía por los efectos de la especulación inmobiliaria. En los últimos años, Barcelona ha vivido un proceso acelerado de gentrificación, con una fuerte presión sobre los precios del alquiler y la compra de viviendas. Según datos recientes, los fondos de inversión han incrementado su presencia en el mercado, acaparando un número significativo de viviendas, lo que ha dificultado aún más el acceso a la propiedad para las familias locales.
El enfoque propuesto por los Comuns implica una legislación restrictiva que limite la compra masiva de propiedades por parte de actores especulativos. La idea es regular la compra de viviendas para garantizar que no sean utilizadas como inversión sin un fin social. De esta forma, se busca evitar que el precio del alquiler y la compra se sigan disparando, afectando principalmente a los sectores más vulnerables de la población.
Además, la medida está en línea con las políticas que los Comuns vienen impulsando en relación con la vivienda social y el urbanismo sostenible. Esta propuesta se presenta como una de las soluciones más claras frente a la creciente desigualdad en el acceso a la vivienda y busca que Barcelona pueda recuperar su carácter diverso y accesible para todas las clases sociales.
