La Dreta de l’Eixample presenta un 30% de viviendas sin personas empadronadas, según datos municipales analizados recientemente. La cifra, correspondiente a pisos sin residentes inscritos en el padrón, se concentra en un ámbito céntrico de la ciudad y refleja cambios en el uso del parque residencial.
Los datos muestran que la proporción de viviendas sin vecinos es superior a la media de Barcelona y se repite en zonas con alta presión inmobiliaria. La ausencia de empadronamiento incluye pisos vacíos, segundas residencias y viviendas destinadas a estancias temporales o a usos turísticos.
El peso de estos usos reduce la disponibilidad de vivienda para residencia habitual en un distrito con precios elevados. La menor presencia de población empadronada se traduce también en menos estabilidad vecinal y en una rotación constante de ocupantes en parte del parque inmobiliario.
El análisis municipal se basa en el cruce de datos del padrón con el censo de viviendas y permite identificar áreas donde el uso no residencial es más intenso. Estos resultados se suman a otros estudios que apuntan a una creciente desvinculación entre vivienda y residencia en el centro de la ciudad.
