El fotógrafo japonés Shin Noguchi ha denunciado públicamente que el Ayuntamiento de Barcelona plagió su obra para construir la imagen central de la campaña municipal «Poca vergonya», lanzada en marzo de 2026 para disuadir conductas incívicas en el espacio público. Noguchi no recibió compensación económica, crédito ni contacto previo por parte del consistorio ni de la agencia publicitaria responsable, y la similitud entre su fotografía original y la imagen de la campaña es tan acusada que herramientas de inteligencia artificial identifican la pieza municipal directamente como obra suya.
Ante la denuncia pública de Noguchi, el Ayuntamiento de Collboni emitió una única respuesta por correo electrónico en la que se limitó a señalar que la imagen es «una obra original del fotógrafo contratado» y a facilitar el contacto de dicho fotógrafo, eludiendo cualquier responsabilidad institucional y sin mencionar en ningún momento el nombre de la agencia publicitaria implicada en la campaña. El fotógrafo comisionado respondió a Noguchi afirmando no haberle visto nunca ni conocer su fotografía, una declaración que contradice abiertamente la evidencia visual documentada. Ninguna de las partes ha ofrecido una explicación convincente.
La denuncia de Noguchi no se limita a la cuestión autoral. El fotógrafo señala que nunca habría elegido representar un problema colectivo de civismo urbano colocando a una mujer sola como sujeto de la imagen, y que hacerlo en nombre de la limpieza o el comportamiento público le resulta inaceptable. La campaña, desplegada en marquesinas y estaciones de metro de toda la ciudad, muestra los pies de una mujer dejando caer un envase, con el lema «Poca vergonya» y el recordatorio de que Barcelona cuenta con más de 25.000 papeleras.
Tras agotar las vías de contacto con el Ayuntamiento, la agencia y el fotógrafo sin obtener respuesta alguna, Noguchi ha documentado todo el proceso en sus publicaciones de Instagram como registro público del caso. El fotógrafo ha expresado abiertamente su frustración ante el cierre unilateral del asunto por parte del consistorio, que ha optado por dar por cerrada la cuestión sin asumir ninguna responsabilidad ni ofrecer explicación pública sobre el proceso de creación de una campaña financiada con dinero público.

