Glovo ejecuta una ola de despidos tras cambiar el modelo de falsos autónomos. Varios trabajadores afectados han denunciado que la empresa ha ejecutado despidos sin permitirles presentar alegaciones ni defender su situación antes de ser expulsados de la plataforma, lo que les ha dejado sin acceso al trabajo de forma inmediata.
Según explican los repartidores afectados, las bajas se han producido después de que la empresa iniciara una transición hacia un modelo con trabajadores contratados por empresas externas o mediante nuevas fórmulas de relación laboral. Muchos de los repartidores que hasta ahora operaban como autónomos han recibido notificaciones informándoles de su desactivación en la aplicación, lo que en la práctica supone el fin de su actividad.
Los trabajadores denuncian que el procedimiento se ha llevado a cabo sin transparencia ni margen para defenderse. Algunos aseguran que la plataforma les ha comunicado la baja directamente en la aplicación o por correo electrónico, sin abrir un proceso previo de alegaciones. Las organizaciones que acompañan a los repartidores sostienen que este tipo de decisiones deja a muchos trabajadores sin ingresos de un día para otro.
El conflicto se produce en un contexto marcado por las resoluciones judiciales y la legislación impulsada para combatir el modelo de falsos autónomos en el reparto a domicilio. En los últimos años, distintas sentencias han reconocido que los repartidores de plataformas como Glovo mantenían en realidad una relación laboral con la empresa, lo que obligaba a modificar el modelo de contratación y a asumir obligaciones laborales que hasta ahora recaían sobre los propios trabajadores.
