Jaume Collboni impulsa un macroproyecto en la plataforma marina del Fòrum y desata rechazo vecinal y político

El alcalde de Barcelona presenta un plan de 52 millones para la plataforma marina del Fòrum centrado en grandes eventos. El proyecto, con seis años de ejecución, recibe críticas por priorizar usos comerciales y espectaculares frente a las necesidades del entorno y sin consenso vecinal.

Jaume Collboni impulsa un macroproyecto en la plataforma marina del Fòrum y desata rechazo vecinal y político

El alcalde Jaume Collboni ha presentado el proyecto ganador para urbanizar la plataforma marina del Fòrum, un ámbito de 12,7 hectáreas entre la playa de Llevant y el parque del Fòrum, con la intención de convertirlo en un espacio multifuncional para grandes eventos, deporte y ocio. La propuesta, bautizada como “Delta Prim”, contempla nuevos equipamientos, zonas de paseo, miradores y áreas técnicas para acoger festivales y actos de gran formato, con un presupuesto estimado de 52 millones de euros.

Según el calendario municipal, las obras podrían arrancar tras finalizar la intervención en el paseo de la Mar Bella, prevista para la primavera de 2027, y prolongarse durante seis años. El plan incluye también la ubicación definitiva del campo de fútbol Poblenou-Agapito Fernández y un centro de deportes náuticos, además de infraestructuras de servicios para eventos. Desde el consistorio se presenta como una transformación pendiente desde hace décadas.

Sin embargo, la propuesta ha generado un amplio rechazo vecinal. Entidades del entorno y la Federació d’Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona advierten de que el proyecto refuerza la lógica de los macroeventos y la presión sobre el litoral, en detrimento del uso vecinal del parque y del equilibrio ambiental. También critican la duplicación de espacios para grandes concentraciones cuando ya existe un recinto ferial en el Fòrum, así como la falta de un proceso participativo real en la definición del modelo.

Desde la oposición, las críticas se dirigen de forma directa al liderazgo del alcalde, al que acusan de gobernar a golpe de render y titulares, sin abordar las necesidades urgentes de vivienda, espacio público y servicios en los barrios. Collboni ha defendido el proyecto apelando a su integración urbana y a la incorporación de zonas verdes, pero el malestar social y político evidencia una creciente distancia entre el gobierno municipal y el vecindario afectado, en un contexto marcado por la desconfianza hacia un modelo de ciudad orientado al espectáculo y a la rentabilidad económica.

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