La CGT denuncia la presencia de dos mossas infiltradas de docentes en Barcelona este miércoles en una asamblea de trabajadores del Consorci d’Educació y del Barcelonès celebrada en el Institut Pau Claris, en Barcelona. Según ha publicado Nació, el sindicato sostiene que varios docentes reconocieron a las agentes porque las habían visto uniformadas durante la manifestación nocturna del 8-M en la ciudad. Los Mossos, preguntados por el medio, no han hecho comentarios sobre los hechos.
Según la versión de la CGT, cuando las participantes en la asamblea interpelaron a las dos mujeres, estas negaron ser policías y afirmaron que trabajaban en uno de los centros educativos del consorcio. Sin embargo, otro docente del mismo centro lo habría desmentido, momento en el que ambas abandonaron el recinto. El sindicato considera que la actuación denunciada supone “un ataque directo a la libertad de reunión y de asociación” y que coarta los derechos sindicales y la movilización educativa.
La secretaria general de CGT Ensenyament, Laura Gené, ha criticado que, mientras el Govern “se niega a hablar con los sindicatos” sobre la mejora de las condiciones laborales, “envía a la policía a poner la oreja”. La denuncia se produce en un contexto de tensión entre el Departament d’Educació y los sindicatos convocantes de las protestas, que reclaman una reunión antes del lunes con la consellera Esther Niubó y exigen que acuda con “propuestas concretas” para resolver el conflicto.
La oposición ha pedido explicaciones al Govern. Junts ha calificado los hechos de “inexplicables”, ERC ha registrado peticiones de comparecencia de la consellera de Educación, Esther Niubó, y de la consellera de Interior, Núria Parlon, y los Comuns han denunciado que se han “traspasado todas las líneas rojas”. La presidenta del grupo parlamentario de los Comuns, Jéssica Albiach, ha defendido que el derecho de reunión y sindicación no puede verse amenazado y ha resumido su posición con una frase: “Son docentes, no criminales”.
