La asociación vecinal de la Dreta de l’Eixample ha denunciado que la compra especulativa de edificios se dispara de forma preocupante un 22% en dos años en la Dreta de l’Eixample.. La entidad sitúa este aumento en el centro de la crisis residencial que atraviesa esta zona de Barcelona, donde la adquisición de edificios enteros por parte de inversores presiona al alza el mercado, reduce la vivienda de uso habitual y amenaza la continuidad de vecinos y vecinas de alquiler.
La denuncia se produce en un distrito donde las entidades vecinales llevan tiempo señalando el avance de las operaciones inmobiliarias sobre edificios residenciales. Un estudio presentado por asociaciones del Eixample identificó 232 fincas con indicios de actividad especulativa en el distrito, de las cuales 131 se concentraban en la Dreta de l’Eixample. El mismo informe calculaba que más de 10.000 personas podían estar afectadas por esta dinámica, entre desalojos judiciales, no renovaciones de contrato y otros procesos de expulsión menos visibles.
El fenómeno forma parte de una tendencia más amplia en Barcelona. Cada año se compran alrededor de 200 edificios completos en la ciudad y, entre 2019 y mediados de 2025, se registraron 1.228 operaciones de este tipo. En muchos casos, los inversores adquieren fincas de propiedad vertical, reforman las viviendas y las destinan a la venta con mayor margen de beneficio, al alquiler temporal o a usos más rentables que el alquiler residencial habitual.
La situación se agrava en un barrio donde una parte importante del parque de vivienda ya no cumple una función residencial estable. Los datos disponibles sitúan a la Dreta de l’Eixample entre las zonas de Barcelona con mayor presión turística y residencial, con un peso elevado de viviendas sin uso habitual, pisos turísticos y alquileres de temporada. En este contexto, las entidades vecinales reclaman medidas para limitar la compra especulativa y proteger la permanencia del vecindario en sus barrios.
