La Inspección de Trabajo de Cataluña ha enviado comunicaciones a más de 11.400 empresas para recordar sus obligaciones legales en materia de prevención de riesgos frente a los golpes de calor. La campaña se desarrolla al comienzo del periodo de temperaturas más elevadas del año y pretende reforzar la protección de las personas trabajadoras en aquellos sectores donde la exposición al calor supone un mayor riesgo para la salud.
Las comunicaciones insisten en que las empresas deben evaluar los riesgos derivados de las altas temperaturas y aplicar medidas preventivas antes de que se produzcan episodios de calor extremo. Entre ellas figuran la reorganización de horarios para evitar las horas de mayor insolación, la habilitación de zonas de sombra o descanso, la disponibilidad permanente de agua potable, la reducción de la carga física de trabajo y la rotación de tareas cuando sea necesario.
La campaña forma parte del refuerzo de la vigilancia laboral impulsado este verano. En el conjunto del Estado, la Inspección de Trabajo ha incrementado de forma notable las actuaciones relacionadas con la exposición al calor durante los últimos años y ha endurecido el control sobre el cumplimiento de las obligaciones empresariales, especialmente en sectores como la construcción y el campo.
El refuerzo de la prevención llega después de que durante 2025 la Inspección detectara 124 infracciones relacionadas con la exposición a altas temperaturas en Cataluña. Entre los casos investigados figura el de la empresa en la que trabajaba un temporero fallecido durante una ola de calor en Alcarràs, donde la Inspección concluyó que no existía un protocolo específico para prevenir este riesgo. A raíz de estos antecedentes, la Generalitat ha presentado un nuevo protocolo para anticipar los riesgos laborales derivados del cambio climático y mejorar la aplicación de las medidas preventivas en los centros de trabajo.
