Más de 200 personas se han concentrado este miércoles 7 de octubre desde primera hora de la mañana ante el número 74 de la calle Llenguadoc, en el barrio barcelonés de Sant Andreu del Palomar, para intentar detener el desahucio de varios pisos del inmueble. Según los colectivos convocantes, la orden afecta a más de 50 personas, entre ellas familias vulnerables, personas mayores y alrededor de una decena de menores. El lanzamiento estaba previsto para las 8:00 horas, pero pasadas las 11:00 todavía no se había producido mientras la comitiva judicial y los Mossos d’Esquadra valoraban cómo proceder.
Las viviendas llevan años ocupadas y las organizaciones por el derecho a la vivienda sostienen que las familias no han encontrado una alternativa residencial. La Confederació Sindical de l’Habitatge de Catalunya (COSHAC) explica que el conflicto comenzó cuando la antigua propietaria del inmueble, Reale Seguros, dejó de renovar contratos de alquiler. Posteriormente, varios pisos vacíos fueron ocupados para alojar a familias con dificultades para acceder al mercado de la vivienda. Actualmente, los residentes reclaman que su situación se regularice mediante contratos de alquiler asequible.
La propiedad del edificio pasó posteriormente a Thunder Optical Minur SL, una empresa dedicada a la compraventa y promoción inmobiliaria.
El Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat han enviado representantes al lugar para reclamar la paralización del lanzamiento. El comisionado municipal de Vivienda, Joan Ramon Riera, ha calificado el macrodesahucio de «inoportuno e innecesario» y ha pedido su «suspensión inmediata», mientras que el director de la Agència de l’Habitatge de Catalunya, Miquel Bagudanch, también se ha personado frente al bloque. Una veintena de furgonetas de los antidisturbios de los Mossos permanecían desplegadas en los alrededores mientras continuaba la concentración.