Un estudio liderado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) concluye que los ejes verdes del distrito del Eixample han reducido el ruido urbano una media de 3,1 decibelios. La investigación compara mediciones realizadas antes de la transformación urbana de estas calles y después de la reducción del tráfico, dentro del programa municipal de pacificación del tráfico impulsado en el distrito.
Los datos proceden de siete estaciones acústicas instaladas en el Eixample que registraron niveles de ruido antes y después de la intervención. Según el estudio, la disminución del ruido es más clara durante el día y en días laborables, cuando el tráfico tiene mayor peso en el paisaje sonoro de la ciudad.
La investigación también analiza la percepción del vecindario mediante una encuesta a más de 1.200 residentes del distrito. Los resultados indican que quienes viven en calles con tráfico intenso declaran con mayor frecuencia que el ruido condiciona el uso de habitaciones orientadas a la calle, mientras que en los ejes verdes esta limitación se reduce.
Los investigadores señalan que la reducción del tráfico permite avanzar hacia entornos urbanos más tranquilos y habitables. Aunque los niveles de ruido de la ciudad siguen por encima de los umbrales recomendados por organismos internacionales, los resultados apuntan a que este tipo de intervenciones urbanas pueden contribuir a mejorar progresivamente la calidad ambiental y el bienestar cotidiano en los barrios.
