Polémica en la presentación del proyecto de urbanización de la Plataforma Marina

La presentación del proyecto de urbanización de la Plataforma Marina del Fórum a los vecinos de la zona, el pasado jueves 21 de mayo en el Instituto de Industria Sostenible de Barcelona ubicado en la Rambla Prim, se convirtió en un avispero para el gobierno del Ayuntamiento de Barcelona.

Polémica en la presentación del proyecto de urbanización de la Plataforma Marina

La presentación del proyecto de urbanización de la Plataforma Marina del Fórum a los vecinos de la zona, el pasado jueves 21 de mayo en el Instituto de Industria Sostenible de Barcelona ubicado en la Rambla Prim, se convirtió en un avispero para el gobierno del Ayuntamiento de Barcelona.

Ante la ausencia de la arquitecta jefe, fueron Ariadna Miquel, la directora de Estrategia Urbana del Ayuntamiento, así como Oriol Giol, arquitecto adscrito a la misma área, quienes presentaron el proyecto de la urbanización de la Plataforma Marina, bajo la atenta mirada de Josep García Puga, gerente del distrito, y del concejal adscrito al distrito de Sant Martí, David Escudé.

La urbanización, que debe dar continuidad a la del Paseo Marítimo ya en curso, prevé, además del traslado del campo de fútbol Agapito Fernández, la llegada de la Rambla Prim hasta el mar, así como la continuidad del paseo con vegetación hasta llegar al Fórum. También está previsto un amplio paseo verde con miradores y una zona destinada a deportes acuáticos en la zona junto al dique. Todas estas cuestiones, algunas de ellas reivindicaciones atendidas en anteriores mandatos, complacieron al vecindario.

Pero en lo proyectado en el espacio central, surgió el elemento de la discordia: una gran explanada destinada a eventos de gran formato, además de otros usos que no sean incompatibles con dichos eventos. Para acabar de alimentar las suspicacias, el ayuntamiento ignoró la participación ciudadana para definir los usos e introdujo este espacio en el pliego del anteproyecto presentado a concurso, incluso con la posibilidad de vallar el recinto. Se trata de una zona de unas 4,5 hectáreas, casi la mitad del espacio a urbanizar, y que los vecinos reclaman que sea una zona con cubierta vegetal, parte de un parque ‘de verdad’, como la Ciutadella.

La práctica totalidad de las intervenciones de los vecinos fueron para reprochar al ayuntamiento que trate de hacerles comulgar con ruedas de molino en cuanto a la explanada sin vegetación. En un momento determinado, uno de los vecinos dijo: ‘estamos hablando del Primavera Sound, de que se le quiere dar prioridad a un negocio privado respecto a las necesidades de los ciudadanos que quieren un parque.’

La intervención de David Escudé, máximo responsable del ayuntamiento en el distrito, defendiendo las bondades del proyecto y su necesario uso esporádico para macroeventos – ‘solo son 5 días al año’, dijo – encendió aún más los ánimos del vecindario que, indignados, alzaron carteles y entonaron cánticos reivindicando un auténtico parque verde en toda la superficie de la plataforma.

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