Una veintena de migrantes, entre ellos varios menores de edad, ha denunciado agresiones físicas, robos y vejaciones atribuidas a determinados grupos de militares que patrullan Ceuta. Los testimonios han sido recopilados durante las últimas semanas entre personas marroquíes llegadas a la ciudad desde finales de julio, en un contexto en el que el Ejército fue desplegado para apoyar a la Guardia Civil y la Policía Nacional ante la llegada de miles de personas a la ciudad autónoma.
Uno de los episodios denunciados ocurrió durante la madrugada del 11 de septiembre en la barriada de Los Rosales. Varias personas aseguraron haber sido golpeadas por militares mientras dormían en una casa en ruinas. Tres jóvenes tuvieron que ser trasladados al hospital con lesiones de consideración y otros presentaban contusiones. En el lugar quedaron restos de sangre y teléfonos móviles destrozados, según pudo comprobar elDiario.es. Uno de los adolescentes denunció además el robo de 180 euros.
Los testimonios describen también retenciones y prácticas humillantes. Varios jóvenes aseguran que fueron obligados a raparse o cortar parte de su cabello bajo amenazas de ser enviados a Marruecos. Otros denunciaron haber sido trasladados en vehículos militares hasta zonas apartadas, rociados con gas pimienta o golpeados con porras.
Las denuncias recopiladas directamente se suman a alrededor de un centenar de casos que organizaciones presentes en Ceuta aseguran haber detectado. Fuentes del Gobierno han afirmado que no les consta ninguna denuncia formal y han condenado cualquier tipo de violencia, al tiempo que sostienen que cualquier posible agresión será investigada. Las Fuerzas Armadas están desplegadas para apoyar a las fuerzas de seguridad, aunque no tienen atribuidas funciones ordinarias de seguridad ciudadana ni de orden público.
