Vecinos de tres fincas de Barcelona han creado un frente común para hacer frente al fondo de inversión Second House, propietario de los edificios donde residen. Las comunidades afectadas denuncian presiones y maniobras destinadas a provocar la salida de inquilinos y facilitar operaciones inmobiliarias en los inmuebles. La organización vecinal se ha puesto en marcha en las últimas semanas con el objetivo de coordinar acciones y visibilizar la situación.
Las tres fincas afectadas se encuentran en distintos puntos de la ciudad y comparten una misma situación: el cambio de propiedad tras la compra de los edificios por parte del fondo de inversión. Según explican los vecinos, desde entonces se han producido cambios en la gestión de los contratos de alquiler, así como comunicaciones que generan incertidumbre sobre la continuidad de los arrendamientos.
Las comunidades afectadas han comenzado a coordinarse entre ellas para intercambiar información, asesorarse jurídicamente y dar a conocer el conflicto. El frente común pretende denunciar públicamente las prácticas del fondo y defender la permanencia de los actuales inquilinos en sus viviendas.
Entidades vecinales y plataformas por el derecho a la vivienda han acompañado las primeras acciones de los residentes. Las organizaciones alertan de que este tipo de operaciones inmobiliarias se han repetido en distintos barrios de Barcelona tras la compra de edificios por parte de fondos de inversión, con consecuencias para la estabilidad residencial de los vecinos.
