La Comisión del Estatuto de los Diputados del Parlament de Catalunya ha concluido que Sílvia Orriols, líder de Aliança Catalana, vulneró el código de conducta de la Cámara por sus ataques reiterados contra la diputada de ERC Najat Driouech. El órgano parlamentario ha abierto la vía para que los grupos lleven el caso ante la Fiscalía por un posible delito de odio, aunque la decisión no supone que el Parlament haya presentado directamente una denuncia.
La comisión ha identificado hasta siete episodios de “acoso sistemático” de Orriols contra Driouech. Entre ellos se encuentran las acusaciones de “normalizar la misoginia y el fundamentalismo islámico” dirigidas a la diputada por llevar velo en el hemiciclo. Las declaraciones se produjeron después de que Driouech reprochara a Orriols una publicación en redes sociales que contenía información falsa sobre unas trabajadoras temporeras.
Pese a la reiteración de los ataques, la conducta de Orriols ha sido considerada una infracción leve. La Mesa del Parlament deberá decidir ahora si aplica una amonestación pública o una multa de entre 600 y 1.200 euros. El código de conducta obliga a los diputados a mantener un comportamiento respetuoso y libre de discriminación por motivos como el género, las creencias, la ideología, el origen o la condición social.
La Comisión del Estatuto de los Diputados también ha solicitado una reforma del reglamento de la Cámara, al considerar que las normas actuales no permiten responder con suficiente contundencia a los discursos de odio. El órgano ha pedido a la Mesa que informe a los partidos de que pueden recurrir a la Fiscalía cuando consideren que las intervenciones parlamentarias superan el ámbito disciplinario y pueden constituir un delito.
