Este mes de julio se ha hecho pública la propuesta de adjudicación del Servicio de Atención Domiciliaria del Ayuntamiento de Barcelona. Este servicio presta cuidados profesionales en el domicilio depersonas en situación de dependencia en la ciudad de Barcelona. El contrato, que es el segundo más grande de los que licita el ayuntamiento, se divide en cuatro lotes. Los cuatro lotes quedarían repartidos entre Serveo y Atende, filial de Clece integrada en el grupo ACS, mientras que Suara, entidad de la economia social, quedaría fuera por primera vez en más de cuatro décadas. La resolución todavía debe formalizarse antes del inicio del nuevo contrato.
La licitación tiene una duración inicial de tres años y adjudica servicios por unos 452 millones de euros, aunque su valor máximo puede alcanzar los 923 millones si se aplican las prórrogas y ampliaciones previstas. Serveo gestionaría los lotes de Ciutat Vella y Sant Martí, y de Eixample, Sants-Montjuïc y Les Corts. Atende asumiría los correspondientes a Sarrià-Sant Gervasi, Gràcia y Horta-Guinardó, y a Nou Barris y Sant Andreu.
Esta resolución ha suscitado preocupacions y críticas, también por parte de algunos partidos políticos de la oposición. Las críticas expresan preocupación por la desaparición de las entidades de iniciativa social de uno de los principales servicios públicos de cuidados de la ciudad. También cuestionaron que la valoración técnica se haya realizado mediante un procedimiento interno, en lugar del sistema de comité de personas expertas utilizado en anteriores licitaciones.
El proceso supondrá la subrogación de aproximadamente 4.000 personas trabajadoras, mayoritariamente mujeres, que atienden diariamente a población mayor, dependiente o en situación de vulnerabilidad. El nuevo contrato incorpora las mejoras del convenio catalán de atención domiciliaria, con aumentos salariales progresivos que alcanzarán el 41,55 % hasta 2031. Los primeros incrementos previstos serán del 8 % en octubre de 2026 y del 8,5 % en enero de 2027.
