El eclipse total de Sol está complicando la movilidad en Catalunya desde horas antes del inicio del fenómeno. A las 12:27 de este miércoles, la AP-7 y la A-2 acumulaban conjuntamente más de 20 kilómetros de retenciones, coincidiendo con los desplazamientos hacia las zonas donde el eclipse será total. La mayor concentración de vehículos se registra en dirección a Tarragona y Lleida.
La situación más complicada se concentra en la AP-7, donde se contabilizan 18,2 kilómetros afectados. Hay siete kilómetros de retenciones entre Castellví de Rosanes y Castellbisbal, otros cinco entre Subirats y Gelida y diferentes episodios de congestión en Sant Cugat, Cerdanyola del Vallès, Castellbisbal y el acceso desde Martorell. En la A-2 se suman otros 3,8 kilómetros de afectaciones, principalmente en Jorba y Martorell.
El Servei Català de Trànsit ha recomendado salir con tiempo y evitar la AP-7 para desplazarse hasta las áreas de observación. Entre las alternativas planteadas están utilizar la A-7 desde Torredembarra y Altafulla, la T-11 para acceder a Reus o la N-420 para dirigirse hacia las Terres de l’Ebre y Gandesa. Durante la mañana, Trànsit ya había detectado un incremento de las salidas desde el área metropolitana de Barcelona.
La movilidad está condicionada por la concentración de visitantes prevista para el primer eclipse total de Sol visible en Catalunya desde 1905. El llano de Lleida, el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre se encuentran dentro de la franja de totalidad y concentran buena parte de los desplazamientos. En Lleida, los hoteles han alcanzado el 100% de ocupación y las 11.500 plazas habilitadas para observar el eclipse en la Seu Vella y los Mangraners estaban agotadas desde días antes.
