El Partido Popular ha situado el futuro de las pensiones públicas en el centro de la polémica electoral después de que su portavoz en el Congreso, Ester Muñoz, asegurara que el sistema «va a petar» y defendiera la necesidad de introducir cambios. Sus declaraciones, realizadas en plena precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre, han provocado una oleada de críticas ante la posibilidad de que un futuro Gobierno del PP impulse reformas que afecten a las prestaciones. Alberto Núñez Feijóo ha intentado contener la controversia prometiendo garantizar las pensiones y su actualización conforme al IPC, aunque sin concretar qué modificaciones pretende aplicar su partido.
Las palabras de Muñoz han reabierto el debate sobre la posición del PP respecto al sistema público de jubilación. La dirigente popular sostiene que el modelo actual necesita cambios para garantizar su sostenibilidad, pero no ha detallado las medidas que propone.
La polémica coincide con las propuestas de Vox para modificar el sistema de pensiones mediante la introducción de mecanismos privados de capitalización.
En España, más de 9,5 millones de personas reciben una pensión contributiva y el sistema público abona alrededor de 10,5 millones de prestaciones mensuales. La pensión media se situó en septiembre en torno a los 1.374 euros, mientras que la de jubilación alcanzó aproximadamente los 1.576 euros. La reforma aprobada en 2023 reforzó la revalorización de las prestaciones conforme al IPC e incorporó medidas para incrementar los ingresos de la Seguridad Social. En este contexto, el PP plantea la necesidad de nuevos cambios sin haber presentado todavía un modelo alternativo detallado ni aclarado cómo afectarían sus propuestas a las pensiones actuales y futuras.
