Paraguay atraviesa una grave crisis financiera y política tras la intervención de Ueno Bank, una entidad bancaria con casi tres millones de clientes que se han quedado temporalmente sin acceso a sus cuentas y ahorros. El colapso, desencadenado a comienzos de noviembre de 2026, ha provocado protestas masivas, investigaciones judiciales y la dimisión presentada por el presidente Santiago Peña. La crisis también ha situado en el centro del debate político español a Santiago Abascal, líder de Vox, que en junio de 2025 elogió públicamente el modelo económico del Gobierno paraguayo y lo presentó como un referente por su política fiscal.
El Banco Central de Paraguay intervino Ueno Bank el 3 de noviembre tras detectar graves irregularidades y una insuficiencia de capital que situó su índice de solvencia por debajo de la mitad del mínimo legal. La entidad contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes, cerca del 60% de la población adulta del país.
La crisis ha golpeado directamente al presidente Santiago Peña, que mantuvo vínculos empresariales con el grupo propietario de Ueno Bank hasta marzo de 2025. Su Gobierno había defendido la solidez de la entidad pese a las advertencias sobre sus operaciones financieras. Tras el estallido del escándalo, Peña presentó su renuncia el 5 de noviembre, aunque el Congreso rechazó aceptarla y avanzó con un procedimiento de juicio político para determinar sus responsabilidades.
El caso ha reabierto el debate sobre las relaciones políticas entre Vox y el Gobierno paraguayo. El 12 de junio de 2025, durante un encuentro del Foro Madrid celebrado en Asunción, Santiago Abascal agradeció a Peña su participación y afirmó que Paraguay y su Gobierno eran un referente por su política fiscal, su defensa de la soberanía y su identidad nacional.
