La Asamblea Educativa de Catalunya ha comenzado a preparar un nuevo calendario de movilizaciones y huelgas para el curso 2026-2027 ante una situación que define como una “grave emergencia educativa”. El colectivo se reunió el 19 de septiembre en L’Hospitalet de l’Infant y rechazó la petición de la consellera de Educación, Esther Niubó, de abrir un paréntesis en las protestas. Las asambleas territoriales deberán ahora debatir las próximas acciones, que podrían concretarse en una nueva reunión prevista para finales de octubre.
La plataforma denuncia que este inicio de curso continúa marcado por aulas sin climatización, falta de incremento de plantillas ante la incorporación de nuevo alumnado, insuficiencia de recursos para la escuela inclusiva y las aulas de acogida y cierres de líneas educativas sin una reducción equivalente de las ratios. También ha señalado retrasos en el pago a determinados docentes interinos por incidencias técnicas del Departamento. En la reunión participaron representantes de USTEC, COS, CNT y CGT, aunque los sindicatos no tuvieron voto en las decisiones de la asamblea.
Uno de los principales puntos de conflicto continúa siendo la financiación. La Ley de Educación de Catalunya establece como referencia destinar el 6% del PIB a educación, un nivel que todavía no se ha alcanzado.
El Govern ha anunciado paralelamente varias medidas para responder a algunos de estos problemas. Entre ellas figura un plan para climatizar espacios de 2.530 centros educativos durante los próximos cinco años, además de actuaciones para ampliar aulas de acogida y reforzar determinados recursos de educación inclusiva. La Asamblea Educativa considera, sin embargo, que las reivindicaciones que dieron origen a las movilizaciones siguen “prácticamente intactas” y ha anunciado que las protestas continuarán durante el otoño y el invierno.
