El Servei Meteorològic de Catalunya ha alertado este miércoles de que el actual episodio de El Niño está llevando al planeta hacia un «territorio climático desconocido». El fenómeno se está formando en el Pacífico subtropical, donde el calentamiento excepcional del agua puede alterar los patrones meteorológicos globales y tener consecuencias indirectas en Catalunya a partir de la primavera de 2027.
Las últimas mediciones sitúan la anomalía de la temperatura del océano por encima de los 4 °C respecto a la media, el valor más elevado desde que existen registros. Un episodio de El Niño se considera muy fuerte cuando supera los 2 °C, mientras que el fenómeno de 2015 y 2016, el más intenso registrado hasta ahora, se aproximó a los 3 °C.
La directora de Meteocat, Sarai Sarroca, ha explicado que la intensidad y la extensión del calentamiento dificultan anticipar sus consecuencias. El técnico de investigación y modelización Vicent Altava ha señalado que las temperaturas excepcionalmente altas se extienden durante miles de kilómetros y superan ampliamente las registradas durante anteriores episodios.
En Catalunya, la influencia de El Niño dependerá de una cadena compleja de alteraciones atmosféricas y de su interacción con la Oscilación del Atlántico Norte. Uno de los escenarios contempla un desplazamiento del anticiclón de las Azores que podría reducir las lluvias y elevar las temperaturas, aunque Meteocat subraya que no existe una relación directa y automática entre El Niño, la sequía y el calor en el territorio catalán.
La magnitud de este escenario exige medidas políticas mucho más ambiciosas para reducir emisiones y proteger a la población frente a los impactos de la crisis climática. Acelerar la transición energética, reforzar el transporte público, adaptar las ciudades al calor extremo y garantizar recursos para los sectores más vulnerables ya no puede seguir aplazándose.
